30.10.07

OCT 2007_Los profesores tienen los directivos que se les parecen

Con algún retraso finalmente he decidido comentar el epílogo de la situación planteada en el Blog anterior de AGO 2007. Previamente a esa fecha un grupo importante de profesores coincidía conmigo respecto de la inoperancia a la que hago referencia en dicho Blog. Sin embargo en la reunión de profesores realizada en el mismo día de la presentación de dicha nota, a la cual yo no asistí, ninguna de estas expresiones fue convalidada.

Debo reconocer que la política llevada a cabo por la dirección de la escuela ha sido tremendamente efectiva y exitosa: se buscó "no hacer olas" y el resultado ha sido ese. Cien por ciento de efectividad. Sin embargo esto no hubiera sido posible de no mediar el acompañamiento cómplice de buena parte de los restantes componentes de la comunidad educativa quienes, como queda dicho, no consideraron relevante mantener la consistencia con sus propias expresiones. Como expresa el refrán: "del dicho al hecho hay mucho trecho".

Algunos de los profesores me manifestaron luego, que consideraban inconveniente mi alejamiento de la institución y que entendían que los buenos profesores deberían persistir en sus puestos. Esta idea era en realidad la que yo tenía hace alrededor de 4 años cuando decidí pasar de la mera crítica verbal a la acción escrita, la cual se encuentra documentada en este Blog. Opinaba en ese entonces que la escuela estaba dejando de cumplir su función pero que yo, luego de cerrar la puerta del aula, intentaría cumplir con mi tarea. Lamentablemente la degradación académica y el nivel de entrada de mis alumnos fueron progresivamente decreciendo hasta el punto en que ya no pude realizar dicha función. Por otra parte es en cierto modo mezquino solo atender la propia casa, sabiendo que en los alrededores impera el caos. Desde el punto de vista de un pensador sistémico se expresaría así: "es necesario ver la totalidad más que los detalles" o en una forma equivalente y más conocida: "el arbol no debe tapar el bosque".

Llegado a este punto, ¿qué se debe hacer?, continuar en una pendiente cada vez más pronunciada, convirtiéndose de hecho en un cómplice involuntario, o intentar forzar cambios urgentes, pasando a la acción. Yo me decidí por esta última opción.
Esto implicó la renuncia a mi cargo pero no a mis convicciones. En mi opinión la Escuela debe refundarse en forma urgente con personas que entiendan que la tercera revolución industrial se denomina revolución del conocimiento y esto solo es posible con profesionales probos, dueños de modelos mentales adecuados y que tengan como visión una escuela que premie el esfuerzo y la superación. La situación actual claramente se encuentra en las antípodas, por lo cual esta demanda resulta ser una utopía, ... en tanto no cambien esas personas. Este fue mi planteo, al cual sigo y seguiré defendiendo. De aquí el título del presente artículo.

Este es el último de la larga serie de reclamos oficiales, claramente infructuosos, contenidos en los informes documentados en este blog y que comienzan en marzo de 2004.

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