El contenido de esta entrada fue publicada en el diario "El Cordillerano" de la ciudad de Bariloche, Argentina el 4 de abril del año 2007.
En las mediocracias la escala de mérito desaparece, la hipocresía se torna sistema y la excelencia se desvanece eclipsada por la domesticidad”
El Hombre Mediocre, José Ingenieros, 1913.
Esta cita del ilustre pensador y médico argentino, la cual además encabeza este sitio, resume en forma brillante las 4 líneas de pensamiento que deseo explicitar.
1. “Mediocracia”
Es un régimen en el que el manejo de la cosa pública es realizado por mediocres.
Afirmo que el ámbito educativo, el cual conozco bien por haber desarrollado durante 17 años el cargo de profesor en la escuela técnica estatal de la ciudad de Bariloche, se ha convertido virtualmente en una mediocracia.
Este régimen es, a mi juicio, el responsable de que los niveles académicos de nuestros egresados no dejen de decaer, ante la pasividad cómplice de la comunidad educativa. En los siguientes párrafos detallo algunas de las razones de mi afirmación.
2. “La escala de mérito desaparece”
Es una realidad que los chicos ricos se educan cada vez mejor y los chicos pobres cada vez peor. La escuela pública se ha convertido de hecho en un excelente agente productor de desigualdades y esto es, en buena medida, debido a que la sociedad gasta dinero pagando a mediocres un excelente sueldo en relación a su producción. Mi punto de vista es que, debido a la ausencia tanto de un sistema de premios y castigos como de un concurso por antecedentes y oposición, en la actualidad coexisten muchos buenos docentes mal pagos con otros tantos, malos docentes bien pagos, a quienes poco les interesa la formación del futuro que se encuentra en sus manos.
Se asciende por la escala de mérito..., excepto en una mediocracia pues en ésta la escala desaparece (“da lo mismo un burro que un gran profesor”).
Esto ciertamente afecta en forma sensible a la calidad educativa.
3. “La hipocresía se torna sistema”
En un país serio los días de clases son días de clases. Pido disculpas por la perogrullada, pero resulta que nuestros dirigentes educativos utilizan días que antes eran de clases, para implementar las “Jornadas Institucionales”. Por supuesto los contabilizan como parte de los 180 días de clases mínimos establecidos por ley nacional. Una verdadera hipocresía.
El sencillo y sano principio de aumentar año tras año la cantidad de días de clases, es despreciado en la práctica al ejecutar el principio contrario.
Por si acaso este fomento a la vagancia fuera insuficiente, este año se suspenderán las clases en forma completa durante toda la semana santa y en la semana del día del estudiante. ¿El autor intelectual de esta insensatez pensó en el efecto negativo de interrumpir la continuidad en el ritmo de estudio? Evidentemente no. ¿Y el resto de la comunidad educativa?
Esta serie de desatinos naturalmente se correlaciona con un gran perjuicio en las capacitaciones de los estudiantes. Expresaba en una nota anterior que mi escuela produce, como no podía ser de otra forma, analfabetos funcionales, algunos de los cuales podrían ser los dirigentes del mañana. ¿No nos damos cuenta de que precisamente tenemos la dirigencia que tenemos, por tener un país sin educación?
4. “La excelencia se desvanece eclipsada por la domesticidad”
Ante el anterior cuadro de situación, no advierto ninguna reacción consistente por parte de profesores, directivos y/o supervisores. Parece que estamos inmersos en un estado de mediocridad colectiva que solo es capaz de poner en juego cierta capacidad de imitación, adaptándose a la norma, a la costumbre. Se piensa que el sistema es así y no se puede cambiar. Se ha perdido el concepto de que el sistema lo forman y modelan las personas y que sin ideales es inconcebible el progreso.
Si usted coincidiera conmigo respecto de estar en presencia de una mediocracia educativa, por favor haga algo. Si tiene hijos en edad escolar solicite la restitución de todos los días de clases a sus legítimos propietarios. Si le responden que “el sistema es así” relea el punto 4 (o mejor aún, el capítulo 4 del Hombre Mediocre). Parece que solo con la participación activa de los afectados podremos salir de la decadencia y soñar con retomar los niveles de excelencia que la Argentina alguna vez tuvo y que fuera motivo de orgullo ante el resto del mundo
- Chantas: un rasgo cultural (3)
- Filosofía (1)
- Fotos y Videos (4)
- Informes Institucionales (11)
- Proyectos institucionales (1)
1.4.07
ABR 2007_El ámbito educativo se ha convertido virtualmente en una mediocracia, ante la pasividad cómplice de la comunidad educativa
Publicado por Jorge Carlos Carrá
Etiquetas: Informes Institucionales
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario